El Tiempo Cuenta
Historia

Las estelas de la Edad del Hierro revelan su secreto en Huelva

Óscar Navarro 04 de July de 2026 38 lecturas 3 min de lectura
Las estelas de la Edad del Hierro revelan su secreto en Huelva
Índice de contenidos

Publicidad

Un equipo internacional liderado por la Universidad de Sevilla ha resuelto uno de los enigmas más persistentes de la arqueología peninsular: la función de las estelas decoradas que salpican el paisaje del sur de la Península Ibérica desde hace milenios. El yacimiento de Las Capellanías, en Cañaveral de León (Huelva), ha aportado las claves definitivas sobre estas misteriosas piedras grabadas de la Edad del Hierro.

En este enclave onubense, los investigadores hallaron tres estelas —dos de tipo «guerrero» y una «diademada»— en estrecha asociación con estructuras funerarias y con lo que parece ser un antiguo camino de comunicación prehistórico. El origen del descubrimiento no fue fruto de una campaña planificada: en 2018, una de las piezas emergió accidentalmente junto al borde de una carretera, desencadenando una serie de excavaciones sistemáticas que han culminado ahora con publicaciones científicas de alcance internacional.

Una doble función nunca confirmada hasta ahora

Las estelas son grandes bloques de piedra grabados con figuras humanas, armas, carros y otros elementos simbólicos. Su función había sido objeto de debate durante décadas: ¿eran monumentos funerarios, marcadores de territorio o representaciones de guerreros heroizados? Los datos extraídos en Las Capellanías apuntan a una respuesta doble.

Por un lado, estas piedras señalaban las sepulturas de individuos de alto estatus social. Por otro, demarcaban rutas de tránsito en el paisaje. En el interior de dos grandes vasijas cerámicas de tipo Chardón, los arqueólogos recuperaron restos humanos cremados, carbón vegetal, pequeños objetos de bronce y un pendiente de plata. Otra tumba contenía cerámicas y una fíbula de doble resorte, todo ello distribuido a lo largo de un trazado que los investigadores interpretan como una antigua vía prehistórica.

Glocalización en la prehistoria

Las dataciones radiocarbónicas sitúan la mayor parte de las actividades funerarias entre el 800 y el 550 a.C., un período de intensos contactos entre las poblaciones del interior peninsular y las colonias fenicias de la costa. Los investigadores detectan en Las Capellanías un proceso que denominan «glocalización»: la incorporación de influencias externas —técnicas metalúrgicas, formas cerámicas, elementos de adorno— dentro de un marco cultural y funerario propio y local.

Este tipo de intercambio entre lo global y lo local, lejos de ser exclusivo de nuestra era, fue la norma en la Península Ibérica hace más de dos milenios. Las estelas de la Edad del Hierro, ahora lo sabemos con mayor certeza, fueron testigos y guías de quienes transitaban ese mundo en transformación.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar.

Inicia sesión para dejar un comentario.

También te puede interesar